Amelia Salar
Fundadora de Blue Velvet Eventos
Amelia Salar es el alma de Blue Velvet, una apasionada del mundo nupcial con una sensibilidad especial para la decoración, las flores y la moda. Desde muy joven, las bodas han sido parte de su universo emocional y creativo.
Disfruta de los pequeños placeres de la vida: pasar tiempo con su familia, perderse entre las páginas de un buen libro, escuchar música y sentir la brisa del mar. Esa conexión con la belleza y la emoción se refleja en cada uno de los eventos que crea.
Su vocación como Wedding Planner nació de un momento profundamente personal: la organización de su propia boda. Fue entonces cuando descubrió que su pasión podía convertirse en su camino profesional.
Para formarse, Amelia realizó un Máster en Protocolo y Organización de Eventos en ESAH (Escuela de Hostelería y Turismo), además de especializarse como Wedding Planner mediante cursos y workshops en academias de referencia como WWL Academy, Bodas de Cuento School y ENTRE TONOS ACADEMY.
Desde entonces, Amelia ha diseñado y coordinado bodas con la misma ilusión, entusiasmo y cosquilleo que sintió el primer día. Su compromiso va más allá de lo estético: su objetivo es acompañar a cada pareja como su mayor apoyo, su aliada y su mano derecha.
«No solo busco cumplir sueños, sino superarlos. Mi misión es crear momentos únicos que permanezcan para siempre en la memoria de quienes los viven».
EQUIPO Blue Velvet
Laura Ramón
Wedding Planner en Blue Velvet Eventos
Me encanta compartir un poquito de mi historia con vosotros. Mi camino ha sido todo un viaje lleno de sorpresas, giros inesperados y, por supuesto, mucha diversión. Durante 10 años trabajé en una farmacia, creyendo que esa era mi vocación. Fue entonces cuando
decidí estudiar un grado en marketing, y fue como encontrar mi lugar en el mundo, porque descubrí mi verdadera pasión por la organización de eventos.
«Mi destino me llevó a Blue Velvet, donde, bajo la tutela de mi increíble mentora y fundadora, Amelia, descubrí un amor aún más grande por las bodas. Con su energía arrolladora y su visión única, me enseñó a ver cada boda no solo como un evento, sino como un sueño hecho realidad. Poco a poco, fui convirtiéndome en su mano derecha, aprendiendo cada día y, sobre todo, disfrutando de este viaje tan especial.
Soy el alma de la fiesta, risueña, organizada y romántica. Me encanta ver sonrisas y crear un ambiente de alegría, manejando cualquier imprevisto con calma. No puedo evitar soltar una lágrima en cada boda, ya que me conmueve profundamente cada historia de amor. Mi misión es asegurarme de que cada detalle refleje la esencia única de la pareja, creando momentos mágicos que quedarán grabados en sus corazones.»
¡Vamos a Vuestro Día Inolvidable!